44. Lengua Venenosa
El eco de los pasos resonaba a su alrededor mientras sus manos, aún temblorosas por la humillación sufrida a manos de Kael, se cerraban en puños. El dolor la consumía por dentro como un veneno ardiente.
El hombre al que había amado con un fervor oculto durante años, el hombre por el que había esperado pacientemente desde que pisó el palacio, la había echado sin el más mínimo respeto, como si no fuera nada más que un estorbo. Y todo por culpa de ella… de esa mujer indigna que no solo le había ro