15. El Precio de la Verdad
La confesión dejó a Alexander en silencio por un instante. La sinceridad en los ojos de Aurora no dejaba espacio para la duda. Sin embargo, ayudarla significaba involucrarse en algo que podría complicar aún más la ya delicada situación política de su familia.
—¿Quién es este comerciante? —preguntó Alexander, apoyándose en el respaldo de la silla.
—Se llama Rashid Al-Nadir. Es un hombre despiadado, conocido por su conexión con el mercado negro y su lealtad a Samir Arden. Mi padre le pidió dinero