Volteó la cabeza para mirar a su preciosa hija, notando que parecía haber crecido un poco más.
El Bentley negro estaba a punto de arrancar cuando sonó el teléfono en la guantera. Lucas contestó y su expresión se volvió seria.
Había una situación urgente en la empresa, tenía que regresar inmediatamente a resolverla.
Pero Jazmín seguía esperando para cenar.
Lucas colgó el teléfono y le propuso a la niña:
—Primero acompaña a papá a la oficina, tengo algo que hacer. Le pediré a la tía Bella que te l