Lina rápidamente recuperó la compostura y le contó alegremente a su hijo:
— Estaba de compras y vi una orquídea preciosa. Pensé que quedaría hermosa en tu casa con Aitana.
Damián sonrió levemente:
— En esas cosas, decide tú.
Lina continuó entusiasmada:
— ¡Damián, hoy estás de muy buen humor! Por cierto, también le compré a Aitana una bufanda de cachemira, un modelo nuevo de LV. El color es perfecto para ella. Ahora que está embarazada debe abrigarse bien cuando salga. Tienes que cuidarla, ¿eh? S