Temprano en la mañana, Damián regresó a la Mansión Uribe.
Le contó sus planes a Fernando.
Fernando se quedó atónito.
Dejó su taza de té y habló lentamente: —Damián, en mi corazón siempre pensé que tú y Aitana aún tenían esperanza, pero si sales con la señorita Urzúa en esta situación tan ambigua, las cosas se complicarán. Solo pensar en ello disgustará a Aitana, ¿cómo podría aceptarte después? Damián, ¿realmente has pensado bien en esto?
Damián guardó silencio por mucho tiempo y sonrió con amarg