Capítulo 165
Ana podía beber muy bien, dos copas seguidas de licor blanco sin que su rostro enrojeciera. Todos aplaudieron.

Aitana salió rápidamente del reservado y corrió al baño, donde escupió todo el licor. Lo que había llegado a su garganta lo expulsó enjuagándose con agua del grifo, forzándose a sacarlo todo.

Cuando terminó, quedó completamente exhausta.

Esteban se sentía inútil. Aparte de saber algo de pelea y fanfarronear, no era tan capaz como Ana. Le dio palmaditas suaves en la espalda a Aitana y di
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