Dominic Blackwood
El espectáculo de Spencer había terminado en un fiasco predecible. Ver a mi hermano, el hombre que diseñaba rascacielos con una precisión milimétrica, arrodillado frente a un sofá masajeando pies mientras Casey se quedaba dormida por el puro agotamiento de su embarazo, era una imagen que en otro momento me habría causado gracia. Pero hoy, con el peso del secreto que Casey me había confiado sobre el pasado de Chloe, solo sentía una amargura que me quemaba la garganta.
Casey fin