Dominic Blackwood
Pasé la noche entera recorriendo Londres como un animal herido. Registré cada rincón donde Chloe alguna vez puso un pie, desde su antigua galería hasta los muelles más apartados, sintiendo cómo la paranoia me devoraba los nervios. Imaginé lo peor: a los Rose encontrándola, un accidente en la oscuridad, o simplemente que ella había decidido desaparecer para siempre de mi vida. El frío del amanecer se me metió en los huesos, pero nada dolía tanto como el eco de mis propias palab