Chloe Donovan
La mañana en la casa Donovan siempre olía a café fuerte y a la radio de fondo dando las noticias del tráfico, pero hoy, el aire tenía una electricidad diferente. Casey y yo estábamos en la cocina, envueltas en nuestras batas, moviéndonos como zombis funcionales mientras esperábamos que la cafeína hiciera efecto. Ninguna de las dos había dormido bien; el peso de los secretos familiares es una almohada bastante incómoda.
—¿Crees que sigan vivos ahí arriba? —susurró Casey, mirando ha