Chloe Donovan
El fin de año no llegó con promesas de nuevos comienzos, sino con un recordatorio brutal de mis finales pendientes. Javier no solo me había dejado cicatrices en el labio y en el alma; me había dejado una montaña de facturas, préstamos a su nombre que yo había firmado por una confianza estúpida y deudas que no se pagaban con arte, sino con billetes fríos y reales. No quería molestar a Liam, que ya bastante tenía con su "misión especial", ni a Casey, que estaba perdiendo el sueño po