Wilhelm y Evelyn caen en una rutina rápidamente.
Por la mañana, ven las noticas en la sala principal y desayunan juntos en el comedor, bajo la alegre supervisión de Chloe, a la que le ha gustado tomar la costumbre de preguntar a Evelyn sobre sus platillos favoritos para complacerla, tal vez esperando compensar el altercado del primer día. Evelyn la insta a cocinar lo que guste, pero siempre le deja saber una que otra comida que preferiría, para mantenerla al tanto y no hacerla sentir mal.
Wilhe