—¡Evelyn, cariño! Estaba preocupada por ti, ¿estás bien? ¿Por qué has tardado tanto en ponerte en contacto? ¿Pasó algo con el avión?
—Mamá, por favor. Estoy bien.
La voz de Margaret Taylor al teléfono reconforta a Evelyn de una manera que la hace sentir levemente incómoda. Ama a su madre y a su padre, lo hace de corazón, pero siguen siendo las personas que, por más que ella quiera creer lo contrario, la orillaron a casarse con Wilhelm.
—El cambio de horario me molesta un poco, estoy tratando de