La noticia me golpeó como una tormenta, implacable y despiadada. "Embarazada." Esa palabra resonaba en mi mente, cada vez más fuerte, ahogando todo lo demás. Sentía como si me hundiera en un sueño del que no podía despertar.
Intenté respirar, pero el aire se atascaba en mi pecho. Mi corazón latía furioso, desbocado, como si quisiera escapar de mi cuerpo. ¿Un hijo? No podía entenderlo. Toda mi vida había sido una lucha entre la rabia y el miedo, una constante carrera por sobrevivir en medio de s