Había sido un viaje largo pero finalmente Luciano regreso antes de tiempo.
Estaba en su oficina, un lugar que siempre había sido su refugio, rodeado de documentos, mapas y teléfonos que no dejaban de sonar. Los negocios, legales e ilegales, se manejaban desde ese centro de operaciones. Pero ese día, su mente estaba en otra parte. Un presentimiento sombrío le recorría la piel, como una advertencia que no podía ignorar.
Ludovico entró a la habitación con un gesto serio, sosteniendo un teléfono e