El mafioso estaba que no lo calentaba ni el sol afuera del quirófano, sus hombres tenían rodeada la clínica, Jael estaba a cargo de que la seguridad sobre su jefe fuera impenetrable, no le iba a dar oportunidad al ruso de atacarlos y estar desprevenido
Los minutos pasaban lentos para Nathanael, su esposa dentro estaba siendo atendida por los doctores, sabía que Vanessa estaba muy mal en estos momentos por que el segundo de sus hijos estaba en peligro de morir, él mismo estaba sufriendo terrible