Mundo ficciónIniciar sesión—Señora Abdullah… —Lia levantó la mirada hacia el hombre que se posicionó delante de ella, y secó rápidamente las lágrimas que no había dejado de derramar por lo menos en los diez minutos que pasaron.
Estaba devastada, con el corazón hecho una pasa y una decepción que no dejaba que su garganta se acoplara a la realidad.
Era evidente que Said estaba completamente ciego. Estaba nublado por l







