Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Lia comenzaron a parpadear suavemente, mientras un intenso dolor en su cabeza, hizo que hiciera un gesto de desagrado.
Tenía un sabor extraño en la boca, y su garganta le exigió agua con prontitud.
—Señora Abdullah… ¿Cómo se siente? —cuando enfocó mejor, pudo ver que había un hombre de pie frente a ella, que pasaba la vista a su reloj de muñeca y luego la llevaba hacia otra direcci&oacu







