Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando su teléfono vibró con intensidad a su lado, el corazón de Said saltó como nunca, y se giró para encontrar el número que esperaba que lo llamara. Deslizó su dedo por la pantalla y caminando hacia la terraza, vio como la vista de Londres se deslumbraba ante sus ojos.
Estaba en el último piso de un gran edificio, y toda la planta entera estaba a su disposición.
—¿Sí?
—Señor







