Mundo de ficçãoIniciar sessão—No llores por favor… —Anne hizo un puchero mientras se limpió las lágrimas y luego negó.
—Solo imagino que tendremos kilómetros que nos separaran todos los días…
—Anne… sabes que nada más debes hablar y mandaré por ti… —esta vez fue Said quien interrumpió y Anne le envió una mirada dura.
—Pero no es lo mismo… —Lia se mordió el







