En el anochecer, bajaba la hermosa, jazmín del avión, un suspiro salió de ella, dejando atrás sus pensamientos en Berlín. Era hora de dedicarse a su familia por completo, estaba segura de que su madre ya empezaba a preparar todo para un nuevo año.
Y uno muy diferente y lleno de alegría, con la llegada de Valerio a la familia. Ni ella se lo podía creer, su hermano era padre ya, cumpliéndose así, que sería el primero en hacer abuelo a sus padres.
Estaba por subir a la camioneta que ya la esperaba