Vanesa se detuvo en la entrada del club de yoga, frunciendo el ceño al ver el cartel que anunciaba: Yoga Prenatal para Mamás y Bebés . Nunca en su vida había pisado un lugar como ese, y menos con el propósito de participar en una clase. Sin embargo, ahí estaba, sosteniendo la colchoneta de yoga prestada y mirándole de reojo a Emma, su mejor amiga y la autora intelectual de esa idea.
—¿Por qué te dejé convencerme? —murmuró Vanesa, entre incrédula y divertida.
Emma emocionada con una expresión de