Dos días habían transcurrido desde que Vanesa despertó. Fueron días de calma y cuidados, donde todo parecía girar en torno a su recuperación y la atención al recién nacido. Alejandro apenas se había separado de ella, permaneciendo a su lado cada minuto, asegurándose de que no le faltara nada. Ahora, el momento que tanto habían esperado había llegado: el alta médica.
Vanesa salía del hospital en una silla de ruedas, tal como indicaba el protocolo, con su bebé envuelto en una manta azul entre lo