Inoportuno
A la mañana siguiente Alejandro, después de haberse tomado una taza de café bien cargado, se asomó entre la ranura de la puerta de su habitación, observando como su esposa dormía plácida, se detuvo a contemplarla más de lo que solía hacerlo habitualmente. Recordó por un instante la tensa conversación que habían tenido la noche anterior en el auto. Y se había propuesto resolver el dilema de las llaves antes de llegar a la empresa esa mañana.
Después de unos minutos cerró la puer