POV ISABEL
Sus ojos brillaban con una mezcla peligrosa de deseo y furia. Me acorraló entre sus brazos y luego me susurró con voz grave.
—¿Lista para encargarte del pequeño problema que has provocado?— me dijo señalando con sus ojos su erección que tensaban su pantalón.
Tragué saliva y solo pude negar— ¿No? Mmm, entonces…— se acercó hasta quedar a solo centímetros de mis labios con una sonrisa insolente —¿Puedo volver al club y dejar que la sumisa de antes… se encargué?
Su descaro no tenía co