Después de haber el hecho el amor, permanecieron abrazados por un largo tiempo. Sofia estaba recostada sobre el pecho de James, tratando de disfrutar del calor de su cuerpo y del exquisito perfume amaderado que James emanaba. Por su parte él, la abrazaba con fuerza, besándole el cabello, la frente, acariciándola con su mano libre. Se sentía tan bien de tenerla entre sus brazos que tenía miedo de que todo fuera un sueño, del que no quería despertar.
_ ¿En que piensas? _ le dijo él jugando con