Sofia se despidió de la Eleanor, salió corriendo y se encerró en uno de los consultorios, para llorar tranquila. Se recostó contra la pared y fue deslizándose hasta llegar al suelo, metiendo su cabeza entre sus rodillas, todo lo que le había dicho Eleanor, la había traído a la realidad. La mujer en un punto tenía razón. Por más amor que hubiera, detrás de ellos existían muchas cosas que los separaban. Lo que había sucedido era el punto cúlmine de todo, Edward podría ser un ser humano despreciab