Capítulo 121 Cuida de él.
El bullicio del aeropuerto de Washington contrastaba con el silencio que reinaba en el interior del avión privado momentos antes de aterrizar. Sofía sostenía su bolso con fuerza, como si el tersado cuero pudiera anclarla a la realidad mientras sus pensamientos se arremolinaban. Cada paso que daba hacia la terminal le parecía eterno. A lo lejos, entre la multitud de pasajeros y trabajadores, vio la figura inconfundible de Aidan. Su porte impecable y su expresión tensa delataban el torbellino de