Capítulo 49. Ataque de celos.
Emma abrió la puerta de su suite en el hotel y se quedó asombrada.
El aire se le escapó de los pulmones al ver a Nicolás sentado en el sofá de la pequeña sala, con las piernas cruzadas y una expresión de rabia.
—¿Nicolás? —preguntó ella, soltando la tarjeta de la habitación, totalmente desconcertada.
—Sí, el mismo que viste y calza. ¿Esperabas a alguien más? —respondió él, poniéndose de pie con una lentitud amenazante.
Emma frunció el ceño, cerrando la puerta a sus espaldas con fuerza.
—¿Por qu