Capítulo 39. Pruebas Falsas.
Al día siguiente, la mañana apenas comenzaba a clarear y la empresa estaba sumida en un silencio casi total.
Sandra cruzó las inmensas puertas de cristal del edificio principal.
Llevaba su costoso bolso de diseñador bien pegado al costado, apretándolo casi como si su vida dependiera de ello.
Caminaba rápido, con los tacones resonando en el pasillo, sintiéndose ansiosa.
Estaba desesperada por hallar algo, cualquier cosa que le sirviera para que le devolvieran a su esposo el ingreso a la junta di