Capítulo 127. De la farsa al amor.
Después del exquisito almuerzo para celebrar la nueva victoria de Emma, el trayecto de regreso a la villa familiar transcurrió en una burbuja de paz y felicidad.
Al llegar a su hogar, lo primero que hicieron fue dirigirse directamente a la habitación infantil.
Sus gemelos, que ya tenían más de tres meses de nacidos, descansaban plácidamente en sus cunas bajo la atenta mirada de sus niñeras.
Emma y Nicolás se tomaron unos minutos para contemplarlos en silencio, entrelazando sus manos, maravillad