Capítulo 137. La promesa.
A la mañana siguiente, el cielo de Nueva York seguía encapotado, pero la tormenta había cesado. En los pasillos del tribunal de menores, el ambiente era frío y burocrático.
Nicolás caminaba con paso firme, impecablemente vestido con un traje azul marino hecho a la medida, irradiando esa autoridad que hacía que todos se apartaran a su paso.
A su lado, Raúl caminaba revisando unos documentos en su portafolio.
—¿Estás completamente seguro de esto, Nicolás? —preguntó Raúl, deteniéndose antes de ent