Horas después, con los heridos vendados y la policía científica procesando el búnker, la familia se reunió en la cocina para tomar un café amargo.
—Así que... —dijo Julián, limpiándose un poco de sangre del labio—, ¿el "tesoro" era en realidad una trampa del abuelo Benicio para los enemigos del futuro?
—Mi abuelo siempre iba tres pasos por delante de todos —dijo Ethan, mirando los monitores con respeto—. Él sabía que un día alguien vendría a reclamar lo que no era suyo.
—Y ahora que no hay secr