Esa noche, el silencio en la biblioteca de la mansión era denso. Ethan no estaba satisfecho con la historia oficial. Usando un escáner de luz infrarroja y un software de reconstrucción forense, analizó el relieve de la página siguiente a la que había sido arrancada. Los surcos de la pluma de Juliette habían dejado una huella invisible para el ojo humano.
—Mía, Julián... bajen ahora mismo. No pueden esperar a mañana —ordenó Ethan por el canal privado.
Cuando llegaron, Ethan proyectó una imagen e