Mientras tanto, en el bufete, el aire acondicionado parecía no dar abasto. Oliver y Paz habían sido asignados por Juliette para defender a Selene Global de una demanda interpuesta por un antiguo socio. Estaban rodeados de montañas de documentos, café frío y una tensión que se podía palpar.
—Thorne, si vuelves a corregirme el uso del subjuntivo en este párrafo, te juro que te engrampo la lengua al escritorio —amenazó Paz, tirándole un clip.
—Valente, el derecho es precisión. Si no eres precisa c