CAPÍTULO 85. El doble juego de Diego.
Capítulo 85
El doble juego de Diego.
La recepción del edificio era impecable, fría y acristalada; los cristales devolvían la tarde de la ciudad como si fuera una lámina pulida. Diego cruzó el vestíbulo con la tranquilidad paprendida en años de alfombras rojas y manos que se estrechaban siempre a su favor. Tenía un expediente bajo el brazo y la expresión perfecta: aquella sobriedad que servía para disimular lo que nunca se podía decir en voz alta.
Isabela lo recibió en el vestíbulo del penthouse