Capítulo 159. Una dura realidad
Mateo, abandonó el hospital aquella noche, con el ánimo por los suelos. Se sentía devastado y como si su vida, fuera en caída libre al precipicio, como si ya nada tuviera sentido, hasta pensaba que sería mejor que fuera él, quién estuviera muriendo y no Leia, así su alma y su cuerpo ya no sentirían ningún dolor. Esperaba que, al menos, cuando hablara con su amigo Teseo, pudiera encontrar en él, a alguien que comprendiera, por todo lo que él estaba pasando.
Subió a su auto y emprendió el camino