Capítulo 160. Comienza la duda
–Atenea ya basta – Exclamó Mateo y confrontó a la niña – No quiero, que vuelvas a decirle a Matías nada de mi esposa. Estás haciendo que mi hijo y yo, nos distanciemos y todo por estar con tus mentiras y si sigues así, no dejaré que lo sigas viendo ni que sean amigos.
Teseo se molestó demasiado, por la actitud de Mateo con la pequeña Atenea, pues él, mejor que nadie, conocía a su hija a la perfección y sabía que ella jamás decía mentiras y si lloraba ahora, sabiendo que Mateo pensaba llevar al