Asya estuvo perdida entre sus pensamientos a la vez que se unió a las demás reinas en el salón donde se haría el banquete para los cachorros recién llegados. Estaba aturdida preguntándose quién era el que iba a verla en las noches… y por qué le había mentido.
Sobre todo, eso… por qué le había mentido.
El nudo en su garganta se le había hecho cada vez más grande. A pesar de estar enlazada, tenía una reacción diferente que cualquier macho, incluso con el alfa. Con ese… extraño o falso Seth… sen