Mundo ficciónIniciar sesiónEleanor Vance estaba atada a una silla de metal en un sótano frío que olía a moho y aceite quemado, Amir había hecho un trabajo impecable, estaba viva pero atrapada en una pesadilla, la cuidaban dos gorilas corpulentos contratados por Amir que jugaban a las cartas en una mesa vieja y chirriante.
Tenían encendido un televisor viejo con la pantalla parpadeante, estaba sintonizado en las noticias locales, los titulares brillaron con letras rojas, «







