Capítulo 81
|| PUNTO DE VISTA DE BELLONA ||
El barco se balanceaba suavemente bajo nuestros pies mientras surcaba las olas. El crujido rítmico de la madera y el graznido lejano de las gaviotas eran los únicos sonidos, salvo por los gemidos ocasionales de Dante. Estaba apoyado contra la barandilla, con la pierna vendada estirada de forma incómoda. El sol de la tarde lo bañaba con una luz dorada, suavizando los ángulos duros de su rostro.
Yo estaba a unos pasos de distancia, con los brazos cruzad