Pude ver que Aleksander me escuchaba, a pesar de que no decía nada. Me detuve; no le veía sentido a seguir llorando por algo que no podía cambiar.
—¿Y bien? ¿Vas a quedar ahí? Pensé que te querías seguir desahogando con todo esto.
—¿Acaso eso va a servir para cambiar la realidad? Sinceramente, no lo creo; las cosas son como son y no hay nada que se pueda hacer para poder cambiarlas.
—Quizás no sirva para cambiarlas, pero al menos en tu caso te vas a sentir más tranquila después de desahogar todo