La mansión se había vuelto una fortaleza desde que mi tío había salido en libertad; nadie entraba o salía si no era bien revisado y tenía guardias de seguridad extendidos por todo el pasillo.
—Esto es sofocante —le dije a Chloe mientras caminaba hacia el jardín—. Todo es una locura total y te juro que estoy a punto de perder la cabeza.
—Entiende que tu tío se encuentra libre y no podemos correr el riesgo de que le haga algo a las niñas o a ti a modo de venganza.
—Lo sé bien, pero necesito exter