Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol del viernes apenas había comenzado a calentar el asfalto cuando la SUV blindada de Alex se estacionó frente a mi nuevo edificio. Yo estaba en la acera con mis padres, sintiendo que el estómago me daba vueltas. Mi padre, Arnaldo, vestía su mejor camisa polo y tenía los brazos cruzados, observando el vehículo como si estuviera inspeccionando una obra. Mi madre, Maria, se mantenía en ese silencio analítico qu







