—No debiste ir a la casa de Julieta, sabes como son.
Le había contado a Osmar lo que paso ayer con Julieta y bueno ahora me estaba regañando.
—Tenía que hacerlo, además me queda claro que, si se enteraron de que me fui a la casa de Alicia,
—¿Ya no hablaste con tu mamá? —pregunto mientras me servía café.
—No, vi que salió muy temprano a trabajar y no sentí oportuno hablar con ella.
—Habla con ella, no deben dejar las cosas así y menos por tus hermanos.
—Es que no sé ni que decirle realmente, sé