¿Descubiertos?...
Llegaron a un almacén abandonado cerca de los muelles viejos. Las ventanas estaban tapiadas con tablas podridas. La puerta de metal estaba entreabierta, como si alguien la hubiera dejado así a propósito. El lugar no tenía mucha luz, era prácticamente un escondite valioso, que guardaba información y recuerdos.
Valentina se detuvo frente a ella. Analizando esa puerta de metal.
— Aquí… —susurro.
Matteo miró el lugar. Sintió el estómago apretarse.
— ¿Qué hay adentro?...
— Cosas, que creo que