Una cena con otras intenciones...
Por la noche, les llegó una invitación para un cena “familiar”. Valentina no podía ya con esto, pero debía seguir, sabe bien que esa invitación, no es nada de lo que aparenta.
— La cena está servida a las ocho. —informó una de las mujeres que trabaja para Vincenzo, con una sonrisa impecable y una voz que no dejaba espacio para ser rechazada.
A esa misma hora, en una habitación que parecía un guardarropa, ya Matteo estaba listo, Valentina se vistió con un vestido azul marino, y Dante una camisa