El silencio que siguió a las palabras de Dante fue tan denso que parecía poder cortarse con un cuchillo. Este hombre hizo una entrada digna de cualquier telenovela.
Matteo sintió que un peso enorme se levantaba de su pecho. No había sido él quien habló primero. Pero ya no tenía miedo, de alguna manera, está interrupción significaba lo que él presentía hace tiempo, Dante no es solo un inversionista en la empresa de Valentina, él la amó y sigue amándola. Ahora después de todo esto deberá averigua