Théo
Mientras veo a Evadne irse y cerrar la puerta tras de sí, una furia desmedida se apodera de mi ser. Juro que soy capaz de matar a esta tonta concubina si no tiene una buena explicación sobre su aparición repentina en la habitación real.
Por su culpa, Evadne vuelve a pensar las cosas de manera equivocada y he perdido la oportunidad de tenerla entre mis brazos otra vez para comprobar mi teoría.
Giro sobre mis talones para encarar a Faelan, pero ella ya se encuentra de pie y está cubriéndose