CAPÍTULO 31: LA PESADILLA TERMINA
Théo
Puedo sentir al veneno carcomiendo cada parte de mi cuerpo. La debilidad se apodera de mí y las heridas que Meinara me produce solo aceleran el proceso de mi muerte. Intento ponerme de pie sin éxito, aun así, mi espíritu no está derrotado.
Evadne corre a mi lado y solo quiero gritarle que se aleje. Esta vez no puedo perderla.
—¡Padre!
Los gritos de mis hijos son desgarradores, no quisiera que viesen esto. La caída del gran Théo Valerius.
Con mi visión borr