Evadne
Thalia y yo regresamos del bosque de las ninfas poco antes del anochecer con la orden de que se mantenga silencio ante lo que ocurrió.
Ni siquiera sé lo que ocurrirá, pero ya estoy bastante nerviosa. Me deshago de toda la ropa harapienta y busco entre los vestuarios de la Luna real algo que sea provocativo y sensual. Mi corazón late a toda prisa, no sé bien lo que estoy haciendo. He deseado tanto que Théo me ame… me había rendido, iba a conformarme con ser solo la Luna rechazada del rein